Sunday, November 25, 2012

70 pandillas en Cochabamba

El pasado 4 de noviembre una pandilla de Sipe Sipe conocida como “Calle 13” protagonizó un ataque al módulo policial de ese municipio.

Los comunarios de la zona, que se encontraban en estado de ebriedad, fueron incitados por los jóvenes de la pandilla para apedrear la infraestructura del módulo policial y también dañar los dos vehículos de la institución del orden.

Todo sucedió a la salida de una fiesta de un local del pueblo, donde se consumieron bebidas alcohólicas.

Los policías que se encontraban dentro del recinto policial lograron ser rescatados por sus colegas de la Patrulla Caminera antes de resultar heridos por las piedras.

Esta situación demuestra que cada vez y con mayor fuerza las pandillas se logran consolidar en varios lugares del departamento, sobre todo en las áreas rurales donde el control policial es más reducido que en la ciudad.

El exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Quillacollo, coronel Marco Miranda, señaló que estos grupos juveniles se están afianzado en las provincias, particularmente en sectores donde la población ha migrado a las ciudades o al exterior para mejorar sus condiciones de vida, y donde se han dejado a los niños y jóvenes al cuidado de otros familiares.

Sus integrantes son adolescentes de entre 11 y 26 años de edad.

De un tiempo a esta parte, Quillacollo se ha convertido en una de las ciudades intermedias más peligrosas de Cochabamba, pues allí operan 31 pandillas de las 70 que hay registradas en el departamento. El Cercado, por otro lado, tiene registradas 21 pandillas, Sacaba 11, Punata 4, Tiquipaya 1 y Cliza 3.

Miranda señaló que durante el 2011 se lograron desarticular cerca de 20 pandillas. Indicó que muchos de los cabecillas de estos grupos que cometieron delitos como violaciones, robos y asesinatos fueron llevados al Centro de Infractores y otros a la cárcel, y que por ello los grupos perdieron su vigencia y dejaron de operar.

OBJETIVO

Uno de los principales motivos por los que los jóvenes buscan pertenecer o integrar una pandilla tiene que ver con la imitación de la moda extranjera, indicó Miranda.

A esto se suma el consumo de bebidas alcohólicas y drogas por parte de los integrantes. “Son jóvenes sumamente violentos que conforman estos grupos, porque no tienen ningún tipo de control de parte de los adultos y creen que ellos pueden obtener todo solo con el liderazgo o la pertenencia al grupo”, dijo.

En las pandillas, los jóvenes también buscan una especie de familia, ya que con los integrantes comparten sus problemas personales.

Cuando un joven quiere pertenecer a una pandilla es cuando protagoniza un delito como el robo o la violación. También lo hace para mostrar su fidelidad con el grupo y liderazgo.

Miranda aclaró que no a todos los jóvenes del campo les llama la atención pertenecer a estos grupos, solamente lo hacen los adolescentes más “avivados”, pues hay otros que prefieren elegir el camino de su formación y estudios.

Por su parte, el comandante departamental de la Policía, Erwin Montaño, señaló que el problema de las pandillas es una responsabilidad que no solamente debe asumir la institución del orden, sino también los padres de familia que no prestan la debida atención y confianza a los hijos.

LA CIUDAD NO SE SALVA

En el Cercado, la situación de los adolescentes es muy similar a la de los jóvenes de Quillacollo. La mayor cantidad de pandillas se concentra en la zona sur de la ciudad. Sectores como los de Uspha Uspha y K’ara K’ara se han convertido en lugares peligrosos a raíz de esta situación.

La jefa de la División Menores de la Felcc, teniente Rocío Rivas, señaló que también se han identificado pandillas en la zona norte de la ciudad e indicó que éstas no discriminan sexo ni clase social, pues también hay mujeres que están dentro de esos grupos.

Para evitar la proliferación de estos grupos, dijo que es necesario ingresar a las unidades educativas para hacer un trabajo de prevención con los jóvenes.

DATOS PARA TOMAR EN CUENTA

Delinquen para pertenecer al grupo

Para ingresar a una pandilla, los jóvenes cometen robos, violaciones o asesinatos. Luego, la pandilla comete delitos en grupo. Para conseguir el liderazgo los integrantes demuestran su confianza al grupo protagonizando delitos individualmente.
Piden control de DJ’s y radialistas

Los anuncios de fiestas bailables en algunos programas radiales del departamento se realizan para convocar e invitar a las pandillas a participar de éstas, según la Policía.

Es común escuchar en una radio cómo los Dj’s hacen las invitaciones mencionando una y otra vez los nombres de las pandillas que estarán presentes en las fiestas.

A raíz de esta situación se han registrado varios problemas como riñas y peleas entre grupos de pandillas, que incluso han llegado a herir a los jóvenes que integran las mismas.

La Paz tiene más pandillas que Cocha

Según el Viceministerio de Seguridad Ciudadana,

La Paz es el departamento con mayor cantidad de pandillas del país.

El número de grupos juveniles que cometen delitos en ese departamento es de 240, mientras que en Santa Cruz son 170 las pandillas que atemorizan a los cruceños. En tanto en Cochabamba la cantidad de estos grupos alcanza a los 70.

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