Wednesday, October 3, 2012

Una menor de 14 años, implicada en el robo de $us 40.000

La denuncia fue formulada por Rosario Callejas Terrazas, de ocupación comerciante, con domicilio por la zona de Alto San Pedro.

En dicha denuncia la empleadora señala que contrató a la menor y a la tía de esta.

Sin embargo, el 30 de septiembre se decidió a presentar la denuncia contra ambas por el robo de $us 40.000, así como de casi Bs 3.000.

La denunciante descubrió el robo luego de encontrar Bs 2.700 bajo la cabecera de la chica de 14.

El fiscal Saúl Rosales ordenó la aprehensión de la tía y la retención de la menor. En su declaración la infractora confesó haber robado $us 40.000, además de Bs 3.000, pero por encargo de su tía. La afectada además denunció que en anteriores oportunidades le robaron Bs 10.000 y Bs 70.000.

EL DEBER

Encuentran autopartes robadas que eran vendidas en una tienda

Una pequeña rajadura en la parte posterior de un retrovisor, fue el indicio para que una señora, propietaria de un minibús al que personas desconocidas le sacaron varias partes, identifique lo que le habían robado y que además se vendía en una tienda del rubro.

Personal policial de la Dirección de Prevención e Investigación de Robo de Vehículos (Diprove), fue informado sobre el tema y allanó el comercio, ubicado en las calles Pagador y Herrera, donde vendían estos artefactos como retrovisores, guiñadores y otros artículos que al parecer también fueron robados de diferentes motorizados.

Según relató la víctima, tras sufrir el robo de las partes de su minibús, el pasado cinco de septiembre, buscó durante bastante tiempo, los artículos que le faltaba a su mini y después de visitar varias tiendas de autopartes, encontró lo que estaba buscando, extrañamente, cuando vio el retrovisor notó que tenía las mismas características del que le habían robado.

Es así que informó a personal de Diprove y junto a ellos intervinieron el lugar, donde se encontró otros artículos que fueron secuestrados.

"Hemos venido a buscar y hemos reconocido ya que parece que me lo pildorearon a mi hijo y le robaron las partes del minibús, casi un mes estábamos llorando porque a mi hijo después de hacerle dormir me lo han ido a botar tras la universidad, al día siguiente la Policía encontró el minibús desmantelado, cuando vine a buscar lo que me faltaba he reconocido por este rajado", sostuvo la mujer.

La inseguridad se dispara como principal preocupación en el eje

En abril, 26% de los entrevistados afirmaba que su principal preocupación era la inseguridad ciudadana, mientras que en agosto esta cifra subió al 43%, es decir, 17 puntos porcentuales más que cuatro meses antes.

De hecho, la nueva encuesta de IPSOS señala que, en nueve meses, el temor a la delincuencia casi se duplicó. Era el desvelo más importante del 23% de la población del eje de Bolivia en noviembre del año pasado.

Este fenómeno es interpretado por los analistas como una señal natural ante la “permanente exhibición de hechos violentos en las calles”, explica el especialista en conflictos, Óscar Álvarez.

“No debe sorprender que el indicador de inseguridad ciudadana como una preocupación de la población suba y suba. Se ha vuelto cotidiano que aparezcan hechos delictivos en medios de comunicación. Además, las noticias sobre atracos y asaltos violentos son cosa de todos los días entre los círculos sociales”.

El estudio de opinión pública hecho por IPSOS para Página Siete se realizó entre el 18 y el 27 de agosto de 2012. En total, 800 personas mayores de edad fueron entrevistadas en La Paz, Santa Cruz, Cochabamba y El Alto. Las cuatro urbes concentran la cuarta parte de la población boliviana.

Se tomaron en cuenta todas las variables socioeconómicas y grupos etarios en relación con la distribución real del país.

Los resultados de la encuesta señalan que después de la inseguridad ciudadana (43%) la corrupción es la principal preocupación de la gente. Quince de cada 100 personas emitieron una opinión en este sentido.

El mismo porcentaje de personas afirmó que su principal desvelo es el narcotráfico.

Durante el último mes, el temor a la delincuencia aumentó siete puntos porcentuales. En julio de este año, 35% de los pobladores del eje manifestó que le preocupa la inseguridad.

Desde agosto del año pasado que ésta es la principal preocupación de la población, de acuerdo con las encuestas que elabora IPSOS de manera mensual.

La conflictividad política que atraviesa el país ya no es uno de los motivos de desvelo más importantes de la gente. Por encima de este tema aparecen la economía (9%), la salud (5%) y el medio ambiente (3%).

La encuesta de IPSOS revela que no existen mayores asuntos relacionados con la política que preocupan a la población.

En el último mes, la corrupción descendió seis puntos porcentuales en la tabla de principales preocupaciones. 21% de la población la señalaba como su desvelo más importante en julio, mientras que 15 de cada 100 hicieron lo mismo en agosto.

Ficha técnica
Empresa IPSOS.


Muestra Conformada por 800 personas.


Universo Compuesto por personas de 18 años de edad a más, de ambos sexos y de todos los niveles socioeconómicos, que residen en el área urbana del eje de Bolivia.


Período El trabajo de campo duró 12 días y se efectuó entre el 18 y el 27 de agosto de 2012. Se utilizaron cuestionarios.


Margen de error El diseño y tamaño muestral permiten realizar valoraciones en los resultados totales con un margen de error de +-3,39%, estimando una confiabilidad del 95% al asumir la máxima dispersión en los resultados (p/q=1).



En Santa Cruz de la Sierra, la mitad de la población está preocupada por la inseguridad ciudadana.

Punto de vista
Óscar Álvarez ConflictólogoLa sensación de inseguridad entre la gente se amplifica a partir de las informaciones que recibe el sujeto durante el día. Entonces, una persona es bombardeada con noticias de atracos, golpizas, asaltos e incluso asesinatos. Sucede en el barrio, en el círculo de amigos, con los colegas de trabajo. Lamentablemente, las malas noticias son las primeras en conocerse.

Por otro lado, los medios de comunicación también juegan un importante papel para esto, pues ya han destinado espacios que otorgan un amplio despliegue a las secciones de crónica roja y seguridad.


Inseguridad afecta a 50% de cruceños


La inseguridad ciudadana es la principal preocupación de la mitad de los cruceños, de acuerdo con la reciente encuesta de IPSOS para Página Siete.

El estudio de opinión pública revela que, en la capital oriental, el segundo temor más importante es el avance del narcotráfico.

Doscientas personas, todas mayores de edad, fueron entrevistadas en la urbe cruceña durante el mes de agosto de 2012.

Después de la inseguridad y el narcotráfico siguen la economía (13%), la corrupción (11%), la injerencia política en la justicia (5%) y la salud (4%).


Tuesday, October 2, 2012

Presentan denuncia contra oficial de 110 por el robo de una moto

Guillermo Paredes Céspedes, de 25 años, denunció que fue víctima de un robo por parte de dos efectivos dela PolicíaBoliviana que estaban patrullando la zona del Cementerio el pasado 24 de septiembre. La supuesta víctima indicó que en una persecución fue alcanzado por los uniformados quienes se llevaron su motocicleta, sin embargo, cuando fue a reclamar el motorizado, nadie conocía del decomiso.

El hecho ocurrió durante la madrugada, cuando uno de los uniformados aparentemente le solicitó su placa, licencia, y casco, al ver que no contaba con ello procedió decomisarle la moto y a llevársela sin su consentimiento.

“Estaba en plaza del Chaqueño, y estaba andando con mi moto a las 12.30 y la patrulla estaba bajando por ahí, me fui del lugar hasta llegar a la zona del Cementerio donde me interceptaron y me pidieron mi placa, licencia y casco y no tenía. Me hicieron sentar a la fuerza, uno de los policías me quitó las llaves de la moto y me descuidó y cuando se fue con mi moto, la patrulla se fue primero y la moto detrás y cuando corrí, ya no les pude alcanzar y ahora desapareció mi moto y nadie sabe nada”.

Paredes envió una nota al comandante departamental coronel Walter Villarpando, para denunciar del hecho, solicitándole para que se proceda a abrir una investigación en contra de los patrulleros cuyos rostros no recuerda bien.

El comandante Walter Villarpando, tras conocer el hecho, pidió al denunciante se apersone hasta sus dependencias para hacerle conocer a detalle sobre el caso, anunciando que se solicitará una investigación al respecto.

“Queremos que venga y me dé más detalles para proceder a tomar acciones, en caso de ser así como menciona la persona—dijo Villarpando—hemos pedido información a todas las unidades policiales”.

losDATOS

El hecho se registró al promediar las 12:30, el afectado no contaba con licencia

El Comandante de la Policía pidió al afectado apersonarse a oficializar la denuncia

Monday, October 1, 2012

Bolivia es el segundo país con mayor hacinamiento carcelario en América

Bolivia es, después de El Salvador, el segundo país con mayor hacinamiento en su cárceles, de acuerdo al Informe de Seguridad Ciudadana 2012 emitido este lunes por la Organización de Estados Americanos (OEA).

De acuerdo con el documento de esta organización internacional, el Estado Plurinacional tiene capacidad para albergar a un máximo de 3.738 presos, pese a ello el número de la población privada de libertad en los centros penitenciarios asciende de 8.700; lo que significa una sobrepoblación carcelaria de 233 por ciento .

El estudior realizado por la Organización de Estados Americanos (OEA), que se basa en datos actualizados desde 2010 hasta la presente gestión, indica que el primer país con hacinamiento es El Salvador con un 299 por ciento de sobrepoblación ya que sólo tendría una infraestructura para albergar a 8.110 personas y cuenta con 24.283 reclusos.

El tercer país que sufre hacinamiento es Haití que cuenta con una capacidad de albergar a 2.448 pero cuenta con 5,331 presos, lo que significa un 218 por ciento de sobrepoblación carcelaria.

En la lista también se encuentran tamién EEUU con una hacinamiento de 106 por ciento , Uruguay con 137 por ciento , Venezuela con 185 por ciento , Argentina con 102 por ciento , Brasil con 163 por ciento , México con 122 por ciento , Perú con 181 por ciento , Chile, con 152 por ciento , Colombia con 124 por ciento , Paraguay 126 por ciento , entre otros países del continente. En el caso boliviano, la OEA obtuvo datos dell Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el Ministerio de Gobierno, el Ministerio de Justicia y el Comando General de la Policía Nacional.

En agosto de esta gestión, Chile repatrió a 148 reos bolivianos que estaban presos en el vecino país. De los cuales al menos 23 siguen privados de libertad.

Solo el 15% de los delitos se denuncia

En el último año, cuatro de cada diez hogares del eje central de Bolivia fueron víctimas de algún tipo de delitos. Sin embargo, solo el 15% se denunció a la Policía y, de estos, solo el 20% generó satisfacción en la víctima. Esto quiere decir que solo tres de cada 100 delitos que se cometen tienen castigo o reparación del daño. Eso fue lo que arrojó la encuesta de percepción del delito realizada por el Ministerio de Gobierno en 7.193 hogares de Santa Cruz de la Sierra, Cochabamba, La Paz y El Alto (margen de error de 2,5%).
Cochabamba y El Alto son las ciudades donde más delitos se cometen. Más de la mitad de los hogares fue víctima de alguna infracción, pero es en Santa Cruz de la Sierra donde se emplea la mayor violencia para cometerlos: cuatro de cada diez hechos fueron realizado con armas o con violencia. Eso es 24 veces más que en El Alto, 20 veces más que en La Paz y cuatro veces más que en Cochabamba.

Para el ministro Carlos Romero, esto explica por qué Santa Cruz es la ciudad con mayor percepción de falta de seguridad ciudadana del país pese a que no es en la que más delitos se cometen.

Es por ello que esta ciudad fue la elegida para realizar el seminario “Perspectivas de la seguridad ciudadana en América Latina”, en el que expertos de 13 países compartieron lo que se hace en otros lugares para combatir a esta ‘enfermedad’ que ha llevado a la subregión a ser la más violenta del mundo.

El experto peruano Carlos Basombrío señala que este es un problema que afecta a la calidad de vida de los latinoamericanos, que genera segregación y que es la principal preocupación de todo el subcontinente. Las cifras del Latinobarómetro lo demuestran: ha remplazado al desempleo como el mayor problema de todos los países, incluso en sitios ‘pacíficos’ como Uruguay. También viene cargado de pesimismo, ya que la gran mayoría cree que el problema está empeorando. El más ‘optimista’ es Argentina, donde ‘solo’ un 78% cree que el problema mejora.

El criminólogo argentino Elías Carranza explica que este fenómeno va acompañado de otro avergonzante ‘campeonato mundial’ de los latinoamericanos: la desigualdad. La subregión es la zona más desigual del mundo, por encima de África y Asia. Si se toma como parámetro la cifra de asesinatos de personas por cada 100.000 habitantes, se verá que 17 países latinoamericanos están entre los 30 peores del mundo, con números muy alarmantes en Centro América.
A ello se suma una relación perversa entre ingresos y seguridad: ningún país de ingresos altos ocupa un lugar bajo en la lista de lugares inseguros y ningún país de ingresos bajos se salva del flagelo.

Ante este panorama, los estados se encuentran en una etapa de transición entre los viejos y nuevos paradigmas de seguridad ciudadana, asegura el experto brasileño Ignacio Cano. La Policía, el máximo referente de seguridad, transita entre un modelo de control de la población hacia otro de protección, más proactivo que reactivo, que toma el fenómeno como un objeto de estudio y no de intervención.
Sin embargo, como lo acota Basombrío, se ha tendido a privatizar la seguridad, a que sea una mercancía del que pueda pagarla y Bolivia no es la excepción. En la encuesta del Gobierno es la ‘institución’ de mayor confianza, para tres de cada diez bolivianos. La policía tiene menos de un tercio de ese respaldo.

En foco

- Cifra negra. Este término es usado para designar a la cantidad de hechos delincuenciales que no se registran. Pese a que en el eje es del 85%, entre 2005 y 2010 las denuncias crecieron un 69%.

- Robo y hurto. Son los delitos que más afectan a los ciudadanos (44%) y coincidentemente son los que más se denunciaron en los últimos cinco años, 67%.

- Costo. Mientras más caro sea el bien, más se denuncia. Es por ello que el 92% de los robos de vehículos de cuatro ruedas se denuncia. Cuando el objeto sustraído es una motocicleta, la cifra baja hasta el 77% y el hurto solo se comunica en seis de cada 100 veces que ocurre.

- Temor. Solo la cuarta parte de los delitos por violencia se convierte en un caso policial. La desconfianza en la Policía, la creencia de que no se puede hacer nada o el temor de ser víctima de represalias son aliados de la impunidad.

- El perfil del criminal. Parece un estereotipo, pero es una realidad. El infractor promedio es un hombre (ocho de cada diez veces), en entre 15 y 30 años (siete de cada diez) y no conoce a su víctima la mitad de las veces.

La política de mano dura no está funcionando
El camino errado
Cuando a los ciudadanos del eje se les consultó qué se debe hacer para reducir los crímenes, la mitad más uno respondió que contratar más policías. A ellos se le suman otro 12% que pide endurecer las penas y un 6% que pide un mejor funcionamiento de la justicia.
Sin embargo, las experiencias demuestran que las llamadas políticas de mano dura no están funcionando.
El peruano Carlos Basombrío explica que sacar a las Fuerzas Armadas a tareas de seguridad, bajar la edad de imputabilidad para niños y adolescentes, encerrar más gente o quejarse de las reformas garantistas de los códigos penales no están resolviendo los problemas y que solo crean un clima de guerra que los agrava.

El control central es parte del modelo del caducado
Descentralización
Uno de los modelos de transición policial es que cada vez más los gobiernos locales se involucran en las tareas de seguridad.
Según Basombrío, esto se convierte en mejores sistemas de información, en implementación de medidas de prevención, en participación ciudadana y en educación de valores de convivencias.
En Bolivia estamos lejos de esos parámetros y el ministro de Gobierno, Carlos Romero, lo reconoce.
Cree que con la desconcentración de los servicios policiales a los distritos se dará un paso, pero explica que lo ideal es que en algún momento la Policía y los gendarmes lleguen a un grado de coordinación óptimo, pero bajo mando policial.

Hay que desmilitarizar la institución policial
Mejores tratos
Ignacio Cano ironiza que al efectivo policial no se lo deja opinar, que está sometido a un régimen vertical, muchas veces desigual, que se le paga una miseria, pero que se le exige que sea absolutamente recto, un sociólogo, un político, un facilitador social y experto en seguridad física.
El estudioso brasileño hace énfasis en la formación permanente del policía como una de las señas del nuevo paradigma. Cree necesario revalorizar la profesión, que se convierta en un motivo de orgullo. También ve que se deben integrar a la sociedad, que los policías se formen en universidades y que se les permita mayores canales de expresión para que no estallen motines cada vez que busque un mayor sueldo.

Los jóvenes, entre víctimas y victimarios en las estadísticas
También pobres
Víctimas y victimarios comparten perfil. Básicamente son jóvenes y pobres. Las faltas de oportunidades, de horizonte de superación, de acceso a las comodidades o ventajas de lo que llamamos ‘modernidad’ y la droga al raleo son factores que empujan a los jóvenes y pobres a ser víctimas o victimarios en hechos delictivos.
En Bolivia, según datos del Ministerio de Gobierno, seis de cada diez víctimas son pobres y dos tercios tienen menos de 50 años. Es más, uno de cada cinco no ha cumplido 20 cuando ya sufrió algún delito.
Esto genera segregación social, según Basombrío y nuevamente se verifica en la encuesta gubernamental. Un tercio de los consultados dijo que su medida para no volver a ser víctima es no salir de casa, la cuarta parte compró un perro guardián y la sexta parte mejoró la seguridad cambiando chapas e instalando cámaras.

Trata de personas una problemática que afecta al departamento de Oruro

- La trata de personas es una problemática que también afecta a la sociedad orureña, pero se “oculta detrás de cortinas guindas, en viviendas particulares, donde se hacen citas clandestinas para incentivar la prostitución”, reveló el ex fiscal José Calle López.

La ex autoridad hizo un seguimiento al caso durante cuatro años, verificando viviendas, teléfonos y celulares, horas de encuentro de las citas entre hombres y mujeres, los nexos que se utilizan para “atrapar” a las señoritas, ofreciéndoles incluso calificaciones, “si es que participan de una reunión con varones”.

En conversación con EL DIARIO, explicó que “el problema en Oruro es muy delicado”, pero que a pesar de los riesgos hizo el seguimiento desde que era funcionario del Ministerio Público.

El trabajo fue silencioso, para evitar sospechas, especialmente entre los involucrados, que son los principales nexos para “contratar” a las señoritas.

“Lo más sospechoso, es que esas casas de citas tienen ventanales con cortinas guindas o rojo carmesí (…) es algo así como un distintivo, pretendiendo demostrar su alto fervor cívico, pero detrás de las cortinas se realizan encuentros sexuales que comprometen a profesionales de toda índole, entre los que se encuentran algunos odontólogos, farmacéuticos, docentes, médicos, policías y otros”, relató.

Reveló que de manera oportuna se hizo llegar un informe detallado a la alcaldesa Rossio Pimentel, para que pueda preocuparse de este problema, a través de las unidades de Defensoría de la Niñez y Adolescencia, para empezar a investigar y a detectar esta clase de hechos que están sancionados por la ley.

“Si su digna autoridad dispone de un tiempo y visita cualquier extremo de nuestra ciudad, podrá percatarse que no solamente estos inmuebles de la zona central están comprometidos con actos ilícitos, sino también otros que están ubicados en la urbanización Huajara, La Aurora, Plan 500, Vinto, Barrio Jardín, Barrio Ferroviario, Itos, Chiripujio, Villa Challacollo, San José, Alto Oruro, donde existen casas sospechosas con cortinas guindas”, afirmó la ex autoridad.

Consideró que el uso de las cortinas guindas, parece insignificante y que nada ilícito se efectúa, pero después de la investigación, se ha podido verificar la salida de jovencitas que están siendo prostituidas.

“Llama la atención el hecho de que en horarios de oficina, en los referidos inmuebles, se encuentran estacionados vehículos motorizados, tanto de servicio particular como de servicio público, incluso vehículos oficiales, incluidos los de la comuna y, en forma coincidente, esos inmuebles pertenecen a funcionarios públicos”, según la investigación.

El seguimiento a esos casos ha continuado después de ocupar el cargo de fiscal, para no dejar en la incógnita semejante similitud de las casas con cortinas guindas, pero también es muy raro que las llamadas telefónicas surjan de esas viviendas hacia las otras que tienen el mismo cortinaje.

“Parece una red de trata de personas que requiere mayor investigación, primero para constatar qué clase de actividad se desarrolla al interior de esas habitaciones, donde especialmente se encuentran consultorios odontológicos, farmacias y otros inherentes al rubro, además de domicilios particulares”, advirtió.

El cuaderno de investigaciones incluye teléfonos, celulares y hora de llamadas. La red funciona a la perfección. En caso de problemas o que la habitación esté ocupada, inmediatamente surge una llamada a otro lugar donde también existe cortinas guindas.

“El caso parece increíble”, dijo.

Por eso, pidió una investigación para establecer las causas para que esas personas acudan a esos inmuebles, cómo se contactan con las víctimas, especialmente mujeres, que desempeñan sus actividades en instituciones públicas o privadas, presionadas tal vez por aquella obediencia jerárquica, presión moral o psicológica.

Recordó que, de acuerdo al artículo 15 de la Constitución Política del Estado, parágrafo II, “todas las personas, en particular las mujeres, tienen derecho a no sufrir violencia física, sexual o psicológica, tanto en la familia como en la sociedad”, pero con la existencia de esa red de prostitución, está deteriorándose la seguridad ciudadana y la vida digna de hombres y mujeres.

Calle dijo que el Estado, por intermedio de sus autoridades, tienen la obligación de adoptar las medidas necesarias para prevenir, eliminar y sancionar la violencia de género y generacional, así como toda acción u omisión que tenga por objeto degradar la condición humana, que puede causar la muerte, dolor y sufrimiento físico, sexual o psicológico.

Por eso, explicó que las casas con cortinas guindas, parecen ser indiferentes e insignificantes, pero se desarrollan actividades ilícitas, empezando por edificios que están ubicados a una cuadra de la plaza 10 de Febrero o frente al edificio del Colegio Simón Bolívar, o detrás de la Escuela Normal Angel Mendoza Justiniano.

“Hay un sinfín de direcciones en toda la ciudad, con esa identificación”, agregó.