Wednesday, December 2, 2015

No sea víctima de asaltantes, la Policía ofrece 17 consejos



La Policía Boliviana puso en marcha ayer el ‘Plan Ñandereko Fin de Año’ —que concluirá el 6 de enero de 2016— e hizo 17 recomendaciones para que la ciudadanía reduzca el riesgo de ser víctima de los delincuentes durante estas fiestas.

“El Comando General ejecutará el Plan Ñandereko — para vivir bien en guaraní— Fin de Año y tiene previsto realizar operaciones de mantenimiento del orden público, seguridad ciudadana, vial, prevención, auxilio y represión al delito”, sostuvo en una rueda de prensa el comandante de la fuerza pública, general Édgar Téllez. “La finalidad es preservar y precautelar la paz, tranquilidad y seguridad pública”, añadió.

El coronel Edward Barrientos, director nacional de Planeamiento y Operaciones de la Policía, ofreció 17 recomendaciones para no caer en el lazo de los delincuentes durante estas semanas en las que se intensifica el movimiento de efectivo, el comercio, los viajes y las fiestas.

Si va a sacar dinero de los cajeros automáticos, tenga cuidado, y acuda acompañado por un familiar a las entidades financieras si va a recoger una gran cantidad de dinero, dice la principal sugerencia.

Los delincuentes, según señaló el jefe policial, se camuflan entre los clientes y están atentos a todo lo que pasa en las ventanillas. Cuando ven que una persona acaba de retirar una fuerte suma avisan a sus cómplices que están en la calle, mediante mensajes de texto o vía WhatsApp, quienes luego se encargan de seguir a la víctima.

Cuidados. Respecto a los viajes, Barrientos aconsejó informar a los vecinos y proporcionarles el número de celular con el fin de que puedan comunicarse en caso de urgencia. “Si el vecino ve que alguien ingresa a nuestro domicilio y sabe que estamos de viaje, se comunicará con nosotros; le confirmaremos que ningún pariente debía ir y le pediremos que llame a la Policía inmediatamente”. Si se va a alojar en un hotel, exija un casillero de seguridad para guardar dinero y sus objetos de valor, y durante el viaje no acepte alimentos ni bebidas de desconocidos.

Si está de fiesta, aborde un radiotaxi y anote la placa y la empresa a la que corresponde. Luego llame telefónicamente a un familiar y comuníquele que se dirige a su domicilio en dicho móvil (proporciónele todas las señas). Eso disuadirá al delincuente.

Éstos son solo algunos de los 17 consejos de la fuerza pública (ver la infografía que acompaña esta nota). Con ese fin, se dispuso la movilización de 10.000 efectivos, quienes realizarán trabajos preventivos y de investigación en seis áreas en los nueve departamentos de Bolivia.

Entre las acciones que serán implementadas a partir de hoy figuran: el patrullaje motorizado y a pie (1); el control de consumo de bebidas alcohólicas (2); tráfico vehicular en carreteras, ciudades y terminales (3); de las trancas (4), de áreas específicas de cada urbe (5) y la socialización de las recomendaciones preventivas en centros comerciales, áreas urbanas, rurales, sitios turísticos, religiosos y de otra índole (6).

También se ha dispuesto la conformación de equipos multidisciplinarios que se encargarán de efectuar los operativos, y hacer uso de todos los medios de transporte y de comunicación con los que la Policía Boliviana fue equipada.

La institución del orden ha planificado ejecutar operativos en áreas inseguras, como la autopista La Paz-El Alto, el multifuncional de la urbe vecina, Pasankeri, Faro de Murillo y la final de la avenida Mario Mercado. En el Macrodistrito Sur, municipio de La Paz, los uniformados se concentrarán en la rotonda de la Mario Mercado, en la Curva de Holguín y el Puente Capriles (Obrajes), la calle 60 (Chasquipampa) y en el puente Amor de Dios (La Florida).

En el resto de la urbe, los uniformados se concentrarán en la Plaza del Maestro y El Cóndor, el Puente Minasa y en la avenida Kantutani, a la altura de la gasolinera. En 2014, la fuerza pública atendió en Bolivia 10.556 casos durante las fiestas de Navidad y de Año Nuevo.

Operativos de corta duración

Uniforme

También se realizarán operaciones de corta duración en diferentes sectores y horarios en los que participará personal policial con y sin uniforme.

Modo

Se realizarán operativos en zonas periurbanas en forma escalonada.


Wednesday, May 27, 2015

Ladrones dan tres consejos de cómo prevenir robos en casa

El Departamento de Policía de Columbus, Ohio, realizó un video con el relato de tres reclusos que recomiendan a las personas cómo prevenir los robos en sus domicilios.

La producción fue elaborada con la colaboración de la agencia de prisiones estatales donde los delincuentes comparten sus técnicas y sugerencias que, en muchos casos, son de sentido común.

"Que la Policía diga 'mantenga cerrada la puerta de su garaje, deje luces encendidas en el porche', es una cosa. Cuando uno lo oye de alguien que de verdad se dedicaba a ello creo que le añade algo de validez", manifestó Bob Meader, comodoro de la Policía, reporta la agencia de noticias AP.

Estos son algunos de los consejos que dieron:

Activar la alarma. "Activa la alarma de vez en cuando para que la gente sepa que estás. No sólo la compres y nunca la hagas sonar", propuso William Coffman, del condado de Franklin, que cumple condena por hurto y robo con agravantes.

Caja fuerte. Joel Hamlin, ladrón del condado de Hardin, señaló la importancia de poner objetos valiosos en una caja fuerte integrada en la pared, no en una pequeña caja fuerte portátil. "¿Cajas fuertes pequeñas? Es fácil tomar sólo eso y abrirla fuera", indicó el recluso.

Cuidar a los ancianos. Adam Taylor, del condado de Hamilton, apuntó por qué a menudo los objetivos son los ancianos: resulta más fácil "robarles y salirse con la suya".

Video:

La policía de Columbus y el Departamento de Rehabilitación y Correcionales grabó a los reos en 2014, montó las imágenes y hace poco subió a internet el video en dos partes, llamado "From the Big House to Your House".

Los tres ladrones aceptaron participar del informe a cambio de que la Policía de Columbus enviara una carta a la junta de libertad condicional sobre su participación.

Monday, May 18, 2015

La Paz sufre por los robos y la venta de drogas

Cada día se cometen al menos cuatro casos de robos, hurtos o atracos en el municipio de La Paz. Estos delitos causan temor en 20 de sus 23 distritos (ver el mapa de la infografía de las páginas 8 y 9). La tarde del 29 de abril, el empleado de una empresa que comercializa oro sufrió un atraco cuando trasladaba $us 62.000 y fue interceptado en el barrio de Sopocachi por una banda de delincuentes armados que huyeron y se llevaron todo el dinero.

De los 6.306 casos atendidos el año pasado por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) en la sede de gobierno, 1.491 fueron “delitos contra la propiedad” (que comprenden robo, hurto y robo agravado, a personas e inmuebles). Es el mayor índice, seguido por el de “delitos contra la corrupción pública”, con 1.361 y el de “delitos económico financieros”, con 1.011. En el caso del trabajador de la compañía aurífera, hubo un plan organizado por una banda delictiva.

A estas tres formas de robo contra personas, propiedades y negocios se suma la venta de drogas al menudeo (microtráfico) como el segundo delito con más casos en la ciudad. Cada semana, uniformados detienen a vendedores de droga en plazas, calles y quioscos del centro. Las plazas Eguino, San Pedro, Alonso de Mendoza, Riosinho y sus calles adyacentes son “zonas rojas” donde se comercializa marihuana y cocaína en sobres, indicó un exjefe policial que pidió no revelar su identidad.

Estas dos actividades delictivas preocupan a vecinos y autoridades policiales en las zonas Central y Sur, y las laderas Este y Oeste. Los robos afectan a 20 distritos (de las zonas Centro, Max Paredes, Cotahuma, San Antonio, Sur y Periférica), y el microtráfico de drogas está presente en cinco distritos (del Centro y Sur). En el caso de la venta de droga al menudeo, ésta se amplía a las unidades escolares, discotecas y centros nocturnos de los distritos afectados.

El municipio de La Paz tiene 764.617 habitantes, de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2012, y está conformado administrativamente en nueve macrodistritos: siete urbanos (Centro, Cotahuma, San Antonio, Periférica, Max Paredes, Sur y Mallasa) y dos rurales (Hampaturi y Zongo). A la par, éstos se dividen en 23 distritos, de los cuales 21 son urbanos y dos, rurales (Hampaturi y Zongo).

Informe La Razón elaboró un mapa de los delitos en La Paz (páginas 8 y 9), con base en entrevistas a dirigentes vecinales de los 23 distritos del municipio, a autoridades policiales de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (zona Central y Sur), de la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos (Diprove), el Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana (ONSC) y el Viceministerio de Seguridad Ciudadana. También consultó investigaciones y realizó recorridos en las zonas.

ASALTOS. Producto de la investigación, se identifica mayor actividad delictiva en los distritos del Casco Viejo, San Pedro, Miraflores, San Antonio, Villa Victoria, La Portada, Bajo Llojeta y el Sur. Lo que significa que en estas zonas se cometen, indistintamente, robos a personas, casas y negocios, aparte de la venta de drogas, además de otros ilícitos como robo de vehículos y autopartes, y robo a turistas. La mayoría responde a clanes organizados. Y otro delito que preocupa involucra a los avasallamientos en la zona Sur de La Paz.

En todos los distritos, excepto el de Zongo, que es rural, se presentan casos de consumo de bebidas alcohólicas en vías públicas, parques, plazas o campos deportivos, que, según vecinos, alimentan la inseguridad. Y en 12 distritos de los cuatro puntos cardinales existen pandillas que están en la mira por generar actos delictivos. Los datos de la Policía también incluyen casos de delitos como homicidios, asesinatos, violaciones y trata y tráfico de personas, pero su incidencia es menor en cuanto al número total de hechos.

“En enero de 2014, luego de asistir a una fiesta, un hombre de 27 años fue asaltado por la plaza Adela Zamudio, en Sopocachi, a medianoche. Mientras caminaba sintió un golpe en la cabeza, se desmayó y le robaron todo. Estuvo tirado en la calle”, cuenta Pilar Vásquez, secretaria de Obras de Playa Verde, del Distrito 3, que comprende Sopocachi y Cristo Rey.

El coronel Freddy Olivares, director nacional de la FELCC, explica que los delincuentes cometen los robos con mayor frecuencia porque es la manera “más fácil de obtener dinero”. “Los asaltos son la consecuencia del consumo de bebidas alcohólicas, pero también existen grupos que operan en la noche robando, y hay otros que practican el secuestro exprés (retención de una persona dentro de un vehículo para someterla hasta sacar su dinero de los cajeros electrónicos)”, dice Francisco Saavedra, dirigente del Consejo de Seguridad Ciudadana del Distrito 11, que comprende zonas como Vino Tinto, Achachicala, Agua de la Vida y otras.

En febrero de 2014, el dirigente envió una carta al Gobierno Municipal de La Paz para solicitar la instalación de cámaras de seguridad cerca de las unidades educativas que forman parte del distrito. La Policía identifica a las calles Cobija, Independencia, Armentia, Catacora, Kramer, Pisagua, Laja, pasaje Luis Lara, y las avenidas Chacaltaya, Perú y otras, como los sitios de mayor incidencia delictiva en esa área.

En el caso de los ladrones que roban carteras y operan en “taxis blancos”, la EPI San Antonio informó que mudan sus actividades por varias zonas de La Paz, una vez que los vecinos advierten su presencia. En el barrio de Sopocachi, habitantes también advierten esta particularidad. “A principios de año estaba circulando por la calle Menéndez Pelayo, en Sopocachi, y vi que a una mujer la seguía un taxi blanco, alguien salió de la ventana y le jaló la cartera. Ella no soltaba su bolso, por lo que fue arrastrada por varios metros, hasta que el sujetador se rompió. Estábamos con mi padre, la auxiliamos y la llevamos a su casa. Son taxis sin placas de control. Sucedió como a las 20.00”, cuenta Fernando Averanga, dirigente vecinal del barrio 8 de Diciembre de esta zona.

Otra especialidad de la delincuencia son los monreros, quienes ingresan a las casas y negocios para sustraer dinero, joyas y objetos de valor. “La mayoría de los casos que registramos son por robos y hurtos y, últimamente, los robos agravados, me refiero a bienes inmuebles. Sin embargo, de alguna manera esto se está neutralizando a través de las investigaciones y operativos que realizamos”, indica el director de la FELCC departamental, coronel Daniel Quintanilla.

Eran las 15.30 del 23 de enero, nadie respondía al llamado del timbre en la casa de la familia Salcedo Miranda, en la zona de Challapampa, en el Distrito 11. Los esposos salieron a trabajar, las hijas a estudiar y el abuelo estaba hospitalizado. Cinco monreros (ladrones de casas) entraron a las habitaciones, uno se quedó afuera como vigilante, y se llevaron todo lo que encontraron. La familia perdió cerca de $us 9.000 en objetos de valor, dinero y joyas.

Al día siguiente, en la inauguración de la Feria de Alasita, otro grupo de ladrones ejecutó una estrategia más atrevida. Tres viviendas en el barrio Said Cruz Pata, en Pampahasi, en el Distrito 16, fueron robadas una tras otra. En una forzaron la puerta y a las otras ingresaron por la ventana, usando una escalera. “Sucedió al mediodía, las casas eran contiguas. No había nadie en esa casa porque era la Feria de Alasita. Los dueños tardaron casi dos horas en retornar, se llevaron varios objetos, como guitarras eléctricas, garrafas, dinero”, relata Norah Luque, presidenta de la Asociación Comunitaria de ese distrito, que comprende zonas como Pampahasi, Villa Salomé, Ciudad del Niño.

Arturo Quispe, exejecutivo de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve), coincide con la información policial y la denuncia de los dirigentes vecinales. En 2013 ya recibió denuncias al respecto, siendo Max Paredes y Periférica las zonas más vulnerables. “Robos a personas suceden casi en todos los distritos. Los delincuentes también entran a casas y se llevan lo que pueden”. Los monreros realizan sus fechorías en 13 distritos paceños.

En 2014, la FELCC de la zona Sur desarticuló tres asociaciones delictivas. Una de ellas a finales de diciembre. El grupo estaba conformado por tres malhechores, los cuales fueron atrapados en Irpavi, cuando huían de la Policía, con dos armas de fuego, una pata de cabra y dos juegos de manillas. El coronel Oswaldo Fuentes, director de la FELCC Sur, señala que todos los objetos robados eran vendidos a Juan A. M. (este intermediario es más conocido como “alberto”), quien luego los comercializaba en ferias públicas.

La Policía informa que los hurtos a actividades comerciales se presentan con más frecuencia en la calle Huyustus y por el Cementerio General. Fuentes afirma que en la calle 21 de San Miguel (Distrito 19 de la zona Sur) también se denuncia este tipo de delito. “Los grupos delincuenciales seleccionan algunas zonas como Achumani, Irpavi, Los Pinos”, complementa el Director de la FELCC Sur.

ESTUPEFACIENTES. Sobre la venta de drogas en la ciudad, este medio accedió a los datos por entrevistas con oficiales policiales que trabajaron y trabajan en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), bajo la solicitud del anonimato, ya que esta dependencia policial no respondió al cuestionario enviado por Informe La Razón. Los vendedores de droga normalmente se ubican en las plazas principales de los barrios y en las calles aledañas de los distritos 1, 6, 11, 12 y 19. Cada fin de semana, la FELCN realiza operativos para aprehender a vendedores de sobres de marihuana y cocaína .

“Un tema que nos preocupa mucho es la venta de droga, y la plaza Eguino se ha convertido en un punto de referencia. Por la avenida América y por la calle Jaén también se comete este delito. Eso no es novedad”, manifiesta una dirigente vecinal del Distrito 1, cuyo nombre se mantiene en reserva por seguridad; esta área comprende barrios desde San Jorge hasta Santa Bárbara y San Sebastián.

El II Estudio Nacional de Prevalencia y Características del Consumo de Drogas en Hogares Bolivianos, de la Secretaría de Coordinación del Consejo Nacional de Lucha contra el Tráfico de Drogas (Conaltid) —de octubre de 2013 a junio de 2014—, refiere que en nueve ciudades capitales y El Alto, la marihuana es la droga que más se consume. Le siguen el clorhidrato de cocaína, inhalantes, pasta base y éxtasis.

El problema de la venta de drogas es la derivación en otros delitos que generan la inseguridad ciudadana, expresa el psicólogo forense Carlos Velásquez. “Alguien que consume drogas puede provocar un accidente de tránsito si maneja, puede sufrir un asalto, una violación, y esto afecta su integridad como persona. También puede ser victimario, porque se hace riesgoso su comportamiento ya que se altera su conciencia”. Esa alteración puede llevar a cometer delitos como robos o asaltos para conseguir dinero y, posteriormente, acceder a la droga.

Los representantes vecinales y autoridades policiales entrevistados ubican al robo de vehículos y de autopartes como otra de las actividades delictivas que tienen mayor presencia en el municipio de La Paz. Los datos de la Dirección Departamental de Investigación y Prevención de Robo de Vehículos señalan que en 2014 se registraron 358 casos. “Roban 0,9 vehículos por jornada, es decir casi uno cada 24 horas”, detalla el coronel Elvin Baptista, director departamental.

El 30 de enero de 2015, tras semanas de indagación, los hermanos José R. M. (24), Néstor R. M. (26) y Marcos R. M (39), miembros de un clan familiar que arrastraba antecedentes desde 2009, fueron aprehendidos por la Diprove La Paz. Se les acusó del robo de al menos 60 motorizados. La banda operaba en el Centro, Miraflores y en el barrio Agua de la Vida; además en Villa Ingavi, en El Alto.

TURISTAS. Otra asociación delictuosa que operaba en La Paz, y a la cual se le atribuyó la muerte de personas, era la del “Clan Juli”. Seis personas fueron detenidas, cuatro varones y dos mujeres. De acuerdo con las pesquisas de Diprove, eran especialistas en robar vehículos antiguos y las mujeres usaban somníferos (pildoritas) para dormir a las víctimas.

El 11 de abril del año pasado, la Policía allanó tres domicilios en El Alto y encontró 12 motorizados robados, además de placas de control de los coches, cuyos dueños habían fallecido. Los especialistas en el robo de vehículos y sus partes también son conocidos como auteros.

Los distritos identificados por la Policía y los vecinos donde se registran más casos son el 1, 2, 6 y 13 (Miraflores, San Pedro, calle Riobamba y el mercado Rodríguez, la avenida Landaeta y Villa Fátima), y en el caso del robo de autopartes, los distritos más afectados son el 18 y 21 (Sur).

El 95% de los casos son hurtos originados por el descuido de los propietarios al dejar los coches estacionados en vía pública, en lugares con poca iluminación y calles vacías. El restante 5% corresponde a robos agravados, en los que los delincuentes obligan al dueño a abandonar su auto con armas de fuego, de acuerdo con los datos proporcionados por la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos.

Los ladrones optan por hurtar en esas zonas porque les resulta más fácil huir, ya que existen varias vías de escape al norte sur, este y oeste de la ciudad. “La mayoría de los motorizados robados por el clan R. M. eran llevados a la región de los Yungas o incluso al altiplano”, prosigue Baptista.

Asimismo, los distritos 8 (Cementerio General, zona Callapampa), 11 (Terminal de Buses La Paz) y 6 (calles Sagárnaga y Murillo) son identificados como las zonas donde los turistas se convierten en víctimas de los ladrones, revela el coronel Mario López, excomandante de la Policía Turística de La Paz.

“Una mujer se hizo amiga de una pareja de turistas mientras viajaban de Copacabana a La Paz. En el Cementerio General les ayudó a tomar un taxi para dirigirse a un hotel. Avanzaron dos cuadras y apareció un tercero que resultó ser un falso policía, que revisó sus pertenencias y, sin que ellos se dieran cuenta, se llevó sus billeteras, celulares y otros documentos”, cuenta la autoridad policial.

Solo en 2014, esta unidad policial, que maneja sus propias estadísticas, atendió 1.557 casos de robos, de los cuales 789 fueron por hurto y robo de especies, 49 por hurto y robo de dinero, 53 por robo de joyas, 53 por sustracción de documentación, y 581 denuncias por otras causas. Los hechos suceden a cualquier hora del día, añade López. La Policía Turística realiza patrullajes diarios, de 07.00 a 22.00.

Monday, May 4, 2015

Iván Castro la pasa “bien” en Chonchocoro

En el penal de máxima seguridad de Bolivia, reclusos considerados los más peligrosos tienen acceso a teléfonos celulares y a internet y Régimen Penitenciario ni se entera.

Ocho delincuentes sospechosos de haber perpetrado la matanza en El Abra el 14 de septiembre de 2014 fueron trasladados a Chonchocoro. Desde allí, Aníbal Camacho comenzó a delinquir robando autos en Cochabamba a control remoto y llamando a las víctimas para pedir dinero a cambio de su devolución, según una denuncia en Diprove. Iván Castro tiene Facebook: www.facebook.com/ivan.castrogamboa.7?__mref=message

y entre sus fotos publicadas existen imágenes de una parrillada realizada en Chonchocoro. Entre sus contactos figuran otros delincuentes. Una mujer lo etiquetó en la fotografía de un equipo de fútbol en el que Iván aparece al lado de Ariel Tancara. Algunos comentaron que Tancara “esté donde esté, debe estar pisando fuerte”.

En imágenes.

1. Parrillada en

Chonchocoro

En una foto publicada el 5 de marzo, Iván Castro aparece con otros reos haciendo una parrillada en Chonchocoro y a la izquierda en su celda.

2. Exhibiendo su tatuaje

Exhibe en su muro su tatuaje que dice “Sonríe ahora y llora después”, en castellano.

3. Delegado

Iván Castro renuncia a ser el nuevo delegado tras ser sindicado de haber mandado a matar a El Tancara.



4. Foto con Tancara

Es etiquetado en la foto de un equipo de fútbol en el que está con El Tancara.

5. La foto de perfil

en Facebook de Iván Castro Gamboa, desde Chonchocoro.


Nadie asume la responsabilidad en El Abra

A casi ocho meses de la matanza en El Abra, el pasado 14 de septiembre, ninguna autoridad asume acciones concretas para garantizar la seguridad en este penal y que la tragedia que dejó cinco personas muertas no se repita.

El número de policías se mantiene en 30, las cámaras de vigilancia no funcionan y los paneles de control se encuentran cerca de las torres de vigilancia, al alcance de los reclusos.

Las declaraciones de un experto mexicano, quien visitó El Abra la pasada semana, desnudaron los problemas sin resolver en este recinto penitenciario.

"El Abra es un penal de mediana seguridad y las otras cárceles son ´pueblitos", había afirmado el doctor en Ciencias Jurídicas de la Universidad de Nueva León, Gerardo Palacios.

El experto matizó su declaración con una sentencia contundente: que El Abra en su país serviría para albergar a adolescentes con problemas legales. En México, las cárceles de máxima seguridad son subterráneas y tienen armamento disuasivo antiaéreo.

Y esta afirmación se evidencia al visitar El Abra. En el muro perimetral se observa que las torres de vigilancia están sin policías, por falta de personal.

SIN CAMBIOS

Por el momento no hay planes para incrementar el número de policías en El Abra ni instalar más cámaras de vigilancia, confirmaron el comandante departamental de la Policía, coronel Wálter Valda, y el director de Seguridad Ciudadana de la Gobernación, Richard Jorge, respectivamente.

Valda indicó que una de sus prioridades es hacer rotar al personal "para que los policías no se acostumbren y los nuevos no tengan familiaridad con los privados de libertad".

"De acuerdo a la situación evaluaremos si vamos a incrementar algunos efectivos para brindar un servicio de seguridad", señaló Valda.

El jefe policial afirmó que el actual número de policías, 30, se ha mantenido "siempre". "Lo que hemos hecho más bien es incrementar algunos más, porque estaban con 28", agregó.

SIN CÁMARAS

"En el Plan Operativo Anual de la Gobernación para la gestión 2015 no está contemplada la adquisición de cámaras de vigilancia, afirmó el director de Seguridad Ciudadana, Richard Jorge.

El funcionario recordó que en forma reiterada aclaró en los medios de comunicación que la Gobernación ya dotó de cámaras de video vigilancia a El Abra.

Explicó que ahora el mantenimiento y soporte tecnológico de las cámaras es responsabilidad de Régimen Penitenciario y el Comando Departamental de la Policía.

MÁS PRESOS,

MENOS GUARDIAS

Los 241 presos que se encontraban encerrados en El Abra, el año 2008, eran custodiados por 76 policías, es decir, había un uniformado por cada tres reclusos, según datos extraídos del libro "Realidad carcelaria, cifras y fotografías", de Tomás Molina Céspedes.

Estas cifras han variado drásticamente. Siete años después de este diagnóstico elaborado por quien fuera director general de Régimen Penitenciario (2003-2006), el número de reclusos en El Abra se ha incrementado hasta 565, vale decir en 134 por ciento .

En la otra orilla, el número de policías ha ido disminuyendo. De los 76 que resguardaban El Abra en 2008, ahora solo han quedado 30. Cada uno de los uniformados debe vigilar a 19 reclusos.

La insuficiente cantidad de policías no permite realizar un control efectivo en El Abra, según reconocieron dos oficiales que trabajan en este penal. El 14 de septiembre de 2014, cuando ocurrió la matanza, había apenas 23 agentes, quienes no pudieron hacer nada.

“No podíamos hacer más, solo éramos 23 policías y ellos 522 internos, si abríamos las puertas de ingreso, para tratar de controlarlos, moríamos y podía haber una fuga masiva, además no todos tenemos armas”, rememoró un policía, según un testimonio publicado en Informe Especial el 28 de septiembre de 2014

Y para colmo de los males, las cámaras de vigilancia que habían sido instaladas en los predios del penal no funcionaban. Ese día, además, los reclusos se dieron el lujo de apagar la energía eléctrica porque los paneles de control estaban a su alcance.

LOS REQUERIMIENTOS

¿Qué se necesita en El Abra en forma inmediata para mejorar la seguridad?

"Es urgente la instalación de al menos 30 cámaras de vigilancia, pero que funcionen", responde un oficial que se encuentra destinado en El Abra.

Las cámaras deben ser instaladas en la parte externa e interna para vigilar a reclusos y visitantes, pero sin vulnerar sus derechos ni su privacidad.

Otro punto importante, según el oficial, es que el mantenimiento de las cámaras de vigilancia esté garantizado para que funcionen.

En lo que se refiere a seguridad, el oficial afirmó que en El Abra se requiere como mínimo 60 policías, el doble de los que actualmente resguardan el penal.

El insuficiente número de policías deja vulnerable al penal. Al menos tres de las siete torres de vigilancia se encuentran sin policías. Y la situación del personal se agrava cuando los reclusos deben asistir a sus audiencias en Sacaba, Quillacollo y Cercado. Cada día suelen presentarse unas cinco audiencias y el personal se ve mermado porque debe salir del penal con los reclusos.

Otra dificultad que tienen los policías es la falta de transporte para acudir a las audiencias con los reclusos. En algunos casos, los internos deben pagar el taxi para acudir a sus audiencias o sus familiares llegan en vehículos particulares.

REFLECTORES

Otro pedido de los policías de El Abra es la instalación de reflectores móviles en cada torre de vigilancia. El oficial que accedió a hablar con este medio explicó que ante la sospecha de un movimiento irregular en las instalaciones del penal, el policía encargado de la torre puede enfocar el reflector hacia determinado punto, lo que no ocurre ahora.

Los inhibidores de señal también deberían ser instalados en este centro penitenciario, toda vez que los reclusos tienen acceso a llamadas por celular y el servicio de internet.

El oficial de Policía recordó que algunos internos utilizan el celular y el internet para seguir delinquiendo y extorsionando a sus víctimas.

Para evitar que se introduzca droga u otros artículos prohibidos debería instalarse escáneres manuales y tipo arco en el ingreso a El Abra, como aquellos que se utilizan en los aeropuertos para evitar el tráfico de sustancias controladas y armas.

Actualmente, la revisión a las visitas se realiza en forma manual, lo que en algunos casos ha ocasionado la protesta de mujeres porque supuestamente se las manosea.

Los policías requieren además medidas de bioseguridad para ellos, toda vez que están en contacto con personas enfermas de tuberculosis y sida, por ejemplo. Asimismo, hay dos reclusos que tienen problemas mentales, pero están junto al resto de la población penitenciaria

INVERSIONES

El director de Seguridad Ciudadana, Richard Jorge, informó que en el presupuesto de la Gobernación se contempla una inversión de 4.8 millones de bolivianos para 2015.

Estos recursos serán destinados a la ampliación de El Abra en dos fases.

En este momento se está trabajando en la unidad de preinversión de la Gobernación, en coordinación con la dirección de Régimen Penitenciario, en la elaboración del proyecto de la ampliación del Abra en su primera fase, que demandará 2.480.000 bolivianos.

“En función de esto y las recomendaciones técnicas se podrá encarar la segunda fase de El Abra”, puntualizó Jorge.

Matanza fue una conspiración de “socios y amigos” de El Tancara


Nueve reclusos que pertenecían al entorno más íntimo y mimado del exdelegado del penal de El Abra Édgar Ariel Tancara Sandagorda fueron quienes planificaron su muerte y ejecutaron el salvaje ataque matando a 5 personas, hiriendo a 11 y poniendo en riesgo a decenas en una fiesta. Todo para conseguir su objetivo de arrebatarle el poder al gángster mayor.

Siete meses de investigaciones de la Policía y la Fiscalía confirmaron las versiones de internos que el 17 de septiembre de 2014 le dijeron a OPINIÓN que los culpables de la matanza eran los delegados superiores de La Mancha (grupo de 48 delegados de la gestión de El Tancara), que estaban interesados en la herencia “maldita” del poder y el dinero.

HISTORIA SE REPITIÓ

La historia se repitió por segunda vez en El Abra. La ambición corrompió primero a Edgar Ariel Tancara que en 2007 fue testigo de los “jugosos” ingresos que el entonces delegado Ronald Alcaraz administraba en El Abra.

Tancara convenció a David Huanca, el hombre de confianza de Ronald Alcaraz, de traicionarlo. Huanca le dio a beber un mate a Alcaraz para doparle "y entonces entraron El Tancara, Richard Cáceres y Jason, El Bicho, para golpearlo y apuñalarlo” siete veces. Le arrebataron el poder y comenzó la era de Tancara" que duró siete años.

El 14 de septiembre de 2014, Tancara cosechó lo que sembró. Fue víctima de la ambición de otros que lo vieron gastar a manos llenas en cirugías plásticas para sus novias, casas, autos, armas, drogas, alcohol y en comprar las conciencias de quienes debían vigilarlo.

Los conspiradores pensaron que ellos iban a ser los nuevos jefes de El Abra y que sus crímenes quedarían impunes como el asesinato de Ronald Alcaraz, pero eso no ocurrió.

HACER NÚMEROS

Por cada recluso nuevo que entraba en El Abra, el gángster cobraba entre 500 a 30 mil dólares por seguro de vida que se repartían con otras autoridades. Al margen de ello percibía grande sumas de dinero por concepto del ingreso de droga, alcohol, trabajadoras sexuales, etc.

Al ser el delegado mayor, su botín era mucho más grande que los ingresos de sus socios y esto despertó la envidia de su entorno más próximo.

La directora de las investigaciones en este caso, la fiscal Jhosy Erly Arauco, presentó el 15 de abril la acusación formal contra los nueve reclusos a los que identificó como los autores intelectuales y materiales de la matanza.

5 LA PLANIFICARON

Según este documento, días antes de la festividad de Urcupiña, los autores intelectuales, Aníbal Camacho Prada, Iván Castro Gamboa, el colombiano José Wilmar Toro y Omar Gonzales Terrazas se reunieron para planificar la muerte de Édgar Ariel Tancara y sus dos hombres de confianza, Humberto Gonzales Olmedo, alias El Beto, y Gustavo Tobar Ramírez, alias El Pilas.

Decidieron que el momento más propicio sería la fiesta de Urcupiña por la cantidad de gente que iba a ingresar en el penal y porque las víctimas iban a beber y no podrían defenderse. Los cinco autores intelectuales se distribuyeron roles para garantizar el éxito de su conspiración. Entre las 9 y las 10 de la noche,

4 LA EJECUTARON

Víctor Hugo Ledezma Sejas, Alejandro Jerson Rojas Panozo, Líder Castro Cruz y Sergio Camilo Arze Araníbar, según las pruebas periciales y materiales fueron quienes ejecutaron la matanza utilizando pasamontañas, armas de fuego y cuchillos.

2 MATARON A LUCIFER

Luego de que El Tancara, El Pilas y El Beto cayeron asesinados a tiros y puñaladas, la esposa de uno de ellos empezó a gritar desesperada y los invitados a correr para resguardar sus vidas.

Tiempo después, Johnny Villarroel, alias El Gallinas, reconoció a Sergio Arze, alias El Lucifer, como uno de los encapuchados. Una turba rodeó a Lucifer, éste sacó dos armas de su cintura y comenzó a disparar. Le dio varios tiros a El Gallinas e hirió a varios internos más.

Lucifer huyó hacia la malla olímpica, la escaló y saltó, pero cayó al canal de desagüe y sus perseguidores lo alcanzaron. Erwin Pablo Flores Gareca (hermano de El Gallinas) lo apuñaló y Abel Franz Villarroel Cejas lo remató golpeándole la cabeza con una piedra enorme.

Una de las balas disparadas mató al bebé que esperaba Margarita Herrera Savia. Once personas resultaron heridas, 9 de ellas eran reclusos y dos mujeres que estaban de visita.

LOS DELITOS

La fiscal Arauco acusó a los nueve reclusos por los delitos de asesinato, lesiones graves, leves y gravísimas. Pidió al Juez de Instrucción Cautelar de Sacaba que los mismos sean sometidos a juicio oral y sentenciados conforme establece el Código Penal, por el dolo, la alevosía y los móviles fútiles y bajos que impulsaron la matanza.

LAS PRUEBAS

La fiscal Arauco, a cargo del caso, logró reunir para llevar a juicio a los nueve reclusos, 58 pruebas documentales, 78 testigos, 6 pruebas o evidencias materiales (4 pasamontañas, 3 armas de fuego, una Smith and Wesson 9 milímetros, un revólver Ruger calibre 38 especial, un rifle casero, 6 cartuchos, un muestrario de cuchillos, bates, punzones) y 6 peritos que ayudarán a comprobar su acusación en el juicio oral.

Entre las pruebas documentales y periciales están los protocolos de autopsia de los cadáveres, los certificados médicos de los 11 heridos, informes policiales, cartas, notas, solicitudes, lista del personal que trabajaba en El Abra el 14 de septiembre, acta de requisa de la oficina de El Tancara, las planimetrías, fotografías forenses, actas de peritajes de luminiscencia, quimioluminiscencia, informes dictamen balístico pericial del Laboratorio Clínico de Biología del IDIF de La Paz, informe dictamen pericial de Planimetría y Geoposicionamiento



LOS NUEVE ACUSADOS

Fueron trasladados del penal de El Abra por su peligrosidad y porque empezaron a intimidar y golpear a los testigos.

Ocho de los acusados fueron llevados al penal de máxima seguridad Chonchocoro de La Paz y uno, Omar Gonzales, al penal de Palmasola de Santa Cruz.

1.- Jorge Aníbal Camacho Prada

2. - Iván Castro Gamboa

3.- Víctor Hugo Ledezma Sejas.

4.- Omar Gonzales Terrazas.

5.- Alejandro Jerson Rojas Panozo

6.- José Wilmar Toro

7.- Líder Castro Cruz

8.- Erwin Pablo Flores Gareca.

9.- Abel Franz Villarroel Cejas.

Los secretos del celular de Dennis Mejía salen a la luz

Hasta ayer era un misterio el contenido del teléfono móvil del exdirector de Régimen Penitenciario de Cochabamba. OPINIÓN accedió a fotografías del celular y halló que mantenía un flujo intenso de llamadas con Ariel Tancara y otras personas. Tancara le expresa en un mensaje su amistad y Mejía le corresponde. En WhatsApp, sus compañeros de una Logia Masónica debatieron cómo mover “influencias” políticas para ayudarlo.

El día en que Dennis Mejía supo que iba a ser aprehendido no dejaba de escribir en su teléfono celular. Era el 17 de septiembre de 2014. Habían pasado tres días de la matanza en El Abra y los 544 reclusos se habían amotinado exigiendo ser escuchados.

El entonces ministro de Gobierno, Jorge Pérez, accedió a oírlos y el que fungía como director de Régimen Penitenciario, Dennis Mejía, lo acompañó sin imaginar que de aquella reunión saldría esposado.

Reunidos con Pérez en el patio, los reclusos denunciaron que fueron víctimas de abusos, torturas y extorsiones por una red de la que formaba parte Mejía.

Uno de los internos reveló que por derecho de piso y para no ser asesinado ni violado dentro de la cárcel tuvo que pagarle 30 mil dólares al entonces delegado Édgar Ariel Tancara Sandagorda. Entregó el dinero a El Tancara en presencia de Mejía, quien no habría hecho nada para impedir la extorsión. Pérez ordenó a la fiscal que tomaba notas que procediera como correspondía, con la detención de Mejía.

Desde entonces, la exautoridad lleva casi ocho meses detenida preventivamente en la cárcel de Arani mientras la Policía y la Fiscalía investigan su relación con el delegado asesinado. Lo que hasta hoy era un misterio era el contenido del celular de Mejía en fotos y textos.

Meses antes de la matanza en El Abra, Mejía se había iniciado en una Logia Masónica con ayuda de un capitán de la Policía. Los integrantes de la Logia crearon un grupo en WhatsApp, que se llama Osiris 5, mediante el cual se mantenían comunicados para ayudar a Mejía.

En el teléfono de Mejía fueron halladas fotografías de ritos masónicos, reuniones, comidas y otros eventos del grupo formado por personas de distintas profesiones.

También existen bastantes mensajes de texto intercambiados con dos mujeres que son cabos de la Policía, llamadas constantes entre Mejía y el exgobernador mayor Yuri Duk, con algunos jueces y juezas, entre ellas Yolanda Ramírez, con policías de diferentes grados y con el delegado asesinado Edgar Ariel Tancara.

AMISTAD CON TANCARA

Un “curioso” mensaje de Ariel Tancara llama la atención porque el gánster felicita a Mejía por el Día de la Amistad y le confiesa que lo considera su amigo. La exautoridad le respondió que también lo considera un buen amigo y le agradece todo su apoyo.

MASONES SE MUEVEN

En WhatsApp, el Grupo Osiris 5 debatió bastante sobre cómo ayudar a su compañero de Logia y varios de los integrantes fueron comentando que llamaron al fiscal de Distrito, Freddy Torrico, a un fiscal en Sacaba y a otros profesionales afines al Gobierno, pero que les dijeron que al vivir el país una etapa preelectoral, la instrucción superior era “darle con todo” a Mejía. Este diario conoce, de fuentes reservadas, que el día que fue arrestado y debía ir a prestar sus declaraciones a la Fiscalía de Sacaba, Mejía consultaba al Grupo Osiris qué hacer ante su arresto y cómo podía solucionarlo, en el entendido de que entre sus compañeros de Logia hay abogados, capitanes de la FELCC y otros oficiales de la Policía.

El WhatsApp es una aplicación para teléfonos inteligentes que sirve para enviar fotos, audios, videos y textos, de forma gratuita, a otras personas o grupos formados por afinidad o intereses.

Lo único que se requiere es que el o los teléfonos tengan acceso a internet por wifi o través de un plan de datos.

Las conversaciones entre grupos o personas, vía WhatsApp no están “expuestas” al público como los comentarios del Facebook y parecieran ser secretas, pero en realidad son más riesgosas porque no se pueden borrar y quedan en los teléfonos de los miembros del grupo.

La matanza en El Abra abrió dos vetas de investigación. La primera se refiere a las pesquisas para identificar a los autores materiales e intelectuales de los cinco asesinatos y las 11 personas heridas el pasado 14 de septiembre, cuando la violencia estalló en medio de una fiesta en el penal de El Abra.

La segunda vertiente de la investigación está relacionada con las graves denuncias de torturas, extorsión y corrupción a las que eran sometidas los reclusos por un régimen del terror impuesto por Ariel Tancara y del que presuntamente formaban parte el exgobernador de El Abra mayor Yuri Duk, la jueza de Ejecución Penal 1 Yolanda Ramírez, el exdirector de Régimen Penitenciario Dennis Mejía y otros policías que trabajaban en El Abra.

Dennis Mejía es investigado por la comisión de los delitos de concusión (recibir sobornos aprovechando su cargo) e incumplimiento de deberes, que de acuerdo a la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz, tienen pena de cárcel.

El 19 de septiembre de 2014, Dennis Mejía negó todas las acusaciones y sostuvo que la finalidad de las mismas “es afectarme porque siempre he luchado contra las extorsiones y he trasladado de penales a muchos reos”.

La primera denuncia contra Mejía la presentó un recluso de apellido Uzquiano en 2013. Él relató que llegó a El Abra sindicado de cometer estafas con terrenos y Ariel Tancara supuso que tenía mucho dinero. Le exigió, para dejar de torturarlo, el pago de 30 mil dólares por concepto de derecho de vida. Según Uzquiano, tuvo que conseguir el dinero porque las torturas eran insoportables. Hizo el pago a Tancara delante de Mejía y éste no hizo nada para impedir el delito siendo una autoridad. Uzquiano sentó denuncia ante la Fiscalía, pero esta instancia la desestimó. Finalmente, este caso se convirtió en el motivo de la detención inicial de Mejía. Después, los reclusos abusados rompieron el silencio y relataron que Mejía sabía de todas las torturas y extorsiones porque ellos le pidieron socorro por carta y en forma verbal.

Sin embargo, Mejía nunca hizo nada por defender a los internos de los abusos porque, según ellos, “él y otros funcionarios de Régimen Penitenciario recibían su parte, en efectivo y en muebles para sus casas”. Muebles que los carpinteros de El Abra estaban obligados a fabricar “de regalo” y bajo amenaza de torturas para todas las autoridades que conformaban la red de corrupción en torno al penal.