Wednesday, May 31, 2017

El Alto es la ciudad con más homicidios, asesinatos y feminicidios del país



El Alto es la ciudad con más homicidios, asesinatos y feminicidios del país. Así lo revela un informe de la Policía Boliviana y el gubernamental Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana que fue citado este miércoles por el Ministro de Gobierno, Carlos Romero, en un acto público. Solo en 2016 hubo 247 casos.

“A nivel de delitos contra la persona, —homicidios, asesinatos y feminicidios— un elevadísimo porcentaje lo tenemos en El Alto con 247 casos; luego aparece Santa Cruz con 76, Cochabamba con 36, y luego los otras” regiones, reveló.

La autoridad hizo un repaso de las cifras durante el acto en el que el Gobierno de China donó a la Policía 570 cámaras de video vigilancia que serán instaladas en esa urbe, en su mayoría, y las ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

Romero indicó que en el ámbito nacional, la tasa de promedio relacionada con ese tipo de delitos en 2016 fue de 8,6 por cada 100.000 habitantes, 3,4 puntos por debajo del registro de 2014 cuando se cifró un índice de 12 homicidios.

“Hay una ligera disminución”, apuntó Romero, empero no ocultó su intranquilidad por las cifras de la urbe alteña.

“Lo preocupante es el caso de la ciudad de El Alto. Tenemos 27,4 de tasa promedial, en segundo lugar Trinidad con 10; Oruro con 8; Cobija con 8. Éstos están por encima de la tasa promedial nacional”, precisó.


Sobre la base del mismo reporte, la Policía registró 94.352 delitos a nivel nacional. Las estadísticas dan cuenta que la mayor cantidad de casos se reportan en los departamentos de Santa Cruz, con 32.714 casos, La Paz con 24.088 casos y Cochabamba con 13.306.

En Santa Cruz se concentran el 35% de los delitos, en La Paz el 25% y Cochabamba el 14%. En Chuquisaca hay 6,5%, Tarija 5,5%, Potosí 4,7%, Beni 3,8%, Oruro 2,9% y Pando 2,3% de casos.

Los delitos más recurrentes son las violencia intrafamiliar o doméstica con 30.971 casos y los hechos de tránsito con 28.665.

Un total de 10572 casos han sido resueltos o cuentan con las imágenes aportadas por las cámaras de video vigilancia para el esclarecimiento de hechos delictivos, señaló Romero tras destacar la instalación de más cámaras de vigilancia para frenar la inseguridad ciudadana.

“A parte de las cámaras se reforzarán los centros de monitoreo especialmente en el eje central del país pero estamos priorizando el caso de El Alto por el alto índice delictivo que tenemos en esa ciudad. 270 de estas cámaras se van a instalar en la ciudad de El Alto”, afirmó. (31/05/2017)

Timan Bs 100 mil a anciano con pepitas

Sucedió en Cochabamba. Un hombre de 84 años fue interceptado por dos hombres en la avenida Aniceto Arce que le ofrecieron unas pepitas de oro valuadas en miles de dólares. Lo convencieron de comprarlas y lo acompañaron al banco a retirar 100 mil bolivianos. Al llegar a casa, descubrió que eran piedras y pedazos de metal.

Tuesday, May 30, 2017

Valores, la otra forma de combatir el delito



ESTRATEGIA | BAJO EL PRINCIPIO DE QUE EL HOGAR ES LA CÉLULA DE LA SOCIEDAD, UN DESTACADO JEFE POLICIAL REALIZA DESDE HACE AÑOS UNA INTENSA LABOR PARA SEMBRAR VALORES DE SANA CONVIVENCIA. HA SISTEMATIZADO SU LABOR Y LA HA CONVERTIDO EN UN PROYECTO PLANTEADO A LAS AUTORIDADES SUPERIORES.

Bolivia experimenta un acentuado incremento de hechos delictivos. En este caso las imágenes diarias reproducidas en los medios de comunicación y las redes sociales valen más que cualquier cuadro estadístico. Aunque valga citar que según informes oficiales, entre 2006 y 2016 la tasa de criminalidad creció en un 70 por ciento en Bolivia. ¿Qué debe hacer el país para frenar la delincuencia?, se va convirtiendo en la pregunta recurrente.

Esta crisis de seguridad suma desde espectaculares atracos donde participan decenas de delincuentes hasta delitos de bagatela que recurrentemente afectan al ciudadano común. En medio de esos dos extremos surgen crecientes índices de tratantes de personas, narcotraficantes, pandillas juveniles y violencia en diversas formas y escenarios. Baste señalar que las autoridades han contabilizado 700 pandillas juveniles en Bolivia, en las que participan 20.083 personas. Es decir, sólo los pandilleros suman casi una cantidad mayor a la mitad de los efectivos policiales con que cuenta el país.

Los hechos se han intensificado en todo la geografía nacional. Y se concentran especialmente en las zonas urbanas cada vez más pobladas debido al también creciente fenómeno de la migración. La alarma ha derivado ya en sonados encuentros sobre seguridad a niveles nacional y regional. Mientras, los hechos colapsan los estamentos de justicia y hasta las cárceles, definidas además como “las universidades e institutos de especialización del crimen”. No por nada, según la fundación Construir, el nivel de hacinamiento llegó en 2017 a un récord del 290 por ciento en promedio.

“¿Qué hacemos para enfrentar la crisis de seguridad ciudadana?”, ha sido la pregunta lanzada, también, en ya siete cumbres nacionales. Se la formuló a representantes de toda la sociedad boliviana. Y la acumulación de demandas incluye desde la sofisticación tecnológica hasta una militarización de las calles, pasando por instaurar de sanciones cada vez más duras. Marchas vecinales llegaron a exigir pena de muerte, el Vicepresidente Álvaro García Linera propone en estos días un referéndum para instaurar la cadena perpetua.




UN VALOR FUNDAMENTAL

¿Qué hacemos para frenar el incremento de los delitos y la violencia en Bolivia?

Un experto, con vasta preparación en el área y que ha sido testigo de primera línea de esta crisis, postula decididamente otro escenario de lucha. “La causa primaria de la inseguridad ciudadana es la falta de práctica de valores –dice el coronel Jorge Vaca Méndez-. Todo el mundo conoce valores como el amor, el respeto, la disciplina, la puntualidad, etc., pero desgraciadamente sólo se los tiene como un concepto, no se los practica”.

Este jefe policial desde hace varios años se halla embarcado en la empresa humanista de sembrar valores. No se trata de meros postulados. Virtualmente realiza una campaña sostenida en la que ha involucrado a comunidades, organizaciones vecinales e instituciones educativas, entre otras. Es más, Vaca ha sistematizado su trabajo y lo ha convertido finalmente en un detallado proyecto que fue presentado a las principales autoridades de la Policía.

Hace unos días, al coronel Vaca le tocó trabajar con alumnos de la universidad pedagógica Simón Bolívar. Poco antes había desarrollado similar labor con estudiantes del Instituto Superior de Educación Física. Y suman años ya de incontables experiencias con vecinos y comunidades de prácticamente todos los confines del país. Vaca Méndez es un policía que, para sorpresa y a veces escepticismo de muchos, ha decidido explicar a la sociedad, por ejemplo, la importancia del amor.

“Sí, en los talleres, yo invito a los asistentes a que practiquen los valores, entre ellos, el valor del amor –explica el uniformado-. En el hogar, los padres tienen que infundir ese valor a los hijos. Si el padre ama a la esposa, y ella ama al padre, entonces eso ven los niños desde pequeños, y sienten que se irradia hacia el resto de la familia. Luego eso se amplía a tíos, a primos... Finalmente ese valor vivido se va a traducir en un afecto hacia el resto de las personas”.

Ante sus atentas audiencias y respaldado por cuadros didácticos, recordando estadísticas y hechos dramáticos, el jefe policial enfatiza: “Entonces poco a poco se reduce la violencia dentro del hogar. Si yo amo a mi esposa, difícilmente la voy a agredir o voy a incurrir en un acto de violencia contra mi hijo. Y él igualmente no va a actuar contra sus padres o sus hermanos, y pondrán en práctica ese amor cuando sean padres o serán afectuosos con sus compañeros en la escuela”.



TESTIMONIOS CONMOVEDORES

Su labor ha despertado en varias oportunidades una conmovedora participación de los asistentes. Durante un taller realizado, por ejemplo, en una escuela provincial Vaca disertó ante un grupo conformado por profesores, autoridades, alumnos y padres de familia. De pronto, una niña de probablemente siete años preguntó: “Coronel, ¿qué puedo hacer para que mi mamá y mi papá ya no peleen?”. En otra oportunidad, un niño levantó la mano y consultó: “Coronel, ¿qué puedo hacer para que mi papá ya no beba, ya no tome?, todo el tiempo toma, y a veces la pega a mi mamá”.

“Son preguntas dolorosas las que recibimos –reflexiona Vaca-. A uno le hacen pensar cómo estarán viviendo esos niños dentro de su hogar. ¿A quién hace daño esa irresponsabilidad de los padres? Los niños aprenden con el ejemplo”.

En los talleres se aborda además la difusión de valores éticos como el respeto en la familia, los vecinos, y el sistema educativo. Una vasta área abarcan la responsabilidad, la disciplina, la puntualidad, el orden, la higiene, la honestidad, el agradecimiento, la justicia, la alegría etc. El otro acápite reúne a los principios morales tales como buenos modales, buenas costumbres, buenos hábitos, buenas tradiciones, actitud positiva y la vocación de servicio.



UN PROYECTO POLICIAL

“Información, educación y prevención - Inducción a la práctica de valores éticos y principios morales”, titula el proyecto presentado ante las autoridades superiores. Plantea procesos de capacitación, sensibilización y prevención dirigidos inicialmente a los miembros de la institución verde olivo. Este programa busca avanzar a través de todos los institutos de formación policial. Luego se prevé ampliar la labor a los docentes de las unidades educativas y los institutos de educación superior.

El texto remarca: “Estos capacitadores de manera conjunta desarrollarán actividades de prevención orientada al principal público objetivo que son los padres de familia y alumnos”. Asimismo, propugna sumar en el emprendimiento a los medios de comunicación en una estrategia integral.

Y luego justifica: “Porque consideramos que la ausencia de práctica de valores éticos y principios morales de manera individual y en sociedad, es la causa principal de la inseguridad ciudadana, que conlleva a conductas antisociales como el consumo de alcohol, consumo de drogas, pandillas, violencias, racismo, discriminación, y anti valores (…). Con la cotidiana modernidad no encontramos respuestas para hacer frente a la creciente práctica de antivalores como la irresponsabilidad, irrespeto, indisciplina, impuntualidad, mala educación, malos modales, malas costumbres, malos hábitos, etc”.



ALCOHOL, SEGUNDA CAUSA DE INSEGURIDAD

Y en sus disertaciones Vaca desglosa la importancia de vivir cada valor: “Y, por ejemplo, también la responsabilidad. Si yo soy responsable conmigo y con mi familia, no voy a beber, no incursionaré en el consumo de alcohol. Se ve mucho en todo el país. El consumo de alcohol resulta muy preocupante. Ya tenemos bastantes enfrentamientos por hacer cumplir la ley 259 (de Control al Expendio y Consumo de Bebidas Alcohólicas) con dueños de bares, cantinas y lenocinios. Y debemos continuar con esto porque el alcohol es la causa secundaria para un sinfín de factores de riesgo”.

¿Secundaria? ¿Y cuál es la causa primaria?, le pregunta OH!

Y rubrica: “La causa primaria de la inseguridad ciudadana es la falta de práctica de valores. Muchos dicen que el alcohol es la causa principal de inseguridad, pero no. Porque es alguien irresponsable quien bebe”.

Y aunque suenen quijotescos, estos planteamientos no provienen de un jefe policial más. Jorge Vaca Méndez cuenta con una destacada trayectoria dentro de su institución. Ha realizado cursos de diversas áreas tanto en Bolivia como en el exterior. Desde Operaciones Antinarcóticos y Seguridad de Dignatarios de Estado hasta Administración y el célebre curso de comandos SWAT, en EEUU, forman parte de sus especialidades. Ha trabajado prácticamente en todo el país, ya sea en destinos específicos o misiones especiales.

En función de esa experiencia y su objetivo conocimiento de los factores que generan la inseguridad ciudadana apuesta por otra vía para enfrentar radicalmente el delito.

Instruyen requisas permanentes en cárceles

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, informó ayer que su despacho instruyó que se realicen requisas permanentes en los centros penitenciarios del país para sancionar a los responsables que vulneren las órdenes internas, tras las denuncias sobre excesos con fiestas y consumo de alcohol en la cárcel de Palmasola de Santa Cruz.

“Repudiamos el hecho de que se abuse de esta posibilidad y se organicen fiestas y se consuman bebidas alcohólicas, entonces se ha instruido hacer requisas rigurosas en base a una instrucción que ya se ha emanado la anterior semana”, informó a los periodistas.

Romero dijo que es necesario modificar los protocolos de seguridad, en función a los permisos para fiestas y sobre los casos de fugas, que según dijo, son recurrentes en varias cárceles del país.

“Reconocemos que tenemos muchos problemas en el tema de régimen penitenciario”, complementó.

Por su parte, autoridades del Comando de la Policía informaron que han instruido que se investigue a fondo las denuncias a través de fotografías publicadas en las redes sociales en las que se observa a reos con bebidas alcohólicas en medio de fiestas con amplificación y otro tipo de privilegios.

Romero también mostró su preocupación y la de la Policía por el 70 por ciento de detenidos preventivos en al menos 50 cárceles bolivianas, en ocasión del XXV aniversario de la Dirección Nacional de Régimen Penitenciario.

Policía dice que se permite fiestas en Palmasola pero sin alcohol

Las fiestas sociales, como cumpleaños, matrimonios, bautizos y otros, están permitidos pero sin el exceso ni el consumo de bebidas alcohólicas, señaló el comandante departamental de la Policía, coronel Rubén Suárez, en referencia a las fotografías que circulan en las redes sociales, en donde se ven a reclusos de Palmasola consumiendo bebidas alcohólicas.


Policía dice que se permite fiestas en Palmasola pero sin alcohol

Se va a realizar una investigación en el personal policial y hacia los internos implicados en estos actos.

“El exceso está cuando algunos internos burlan los controles y consumen bebidas alcohólicas como en las imágenes”, señaló Suárez, indicando que esta realidad no se puede ocultar, pese a los controles policiales que se realiza.

Sujeto da una golpiza a un portero de un edificio en La Paz



La madrugada del sábado 27 de mayo Eulogio Mamani, de 66 años, portero del edificio Guanabara en La Paz, recibió una golpiza por parte de Ronald G. B. que lo obligó a internarse en un centro hospitalario para una valoración médica.

Mamani indicó a La Razón Digital que desconoce los motivos por los que fue golpeado. "Pasó mas o menos a las seis y cuarto, estaba recogiendo mi cama y él me agredió de sorpresa", contó el portero.

La denuncia fue publicada en redes sociales como Facebook y va acompañada de fotografías que muestran a Mamani con golpes en la nariz, ojos y pómulos y cómo quedó la habitación en la que descansaba esa madrugada.

Según la información que se dio a conocer, Ronald G. B. fue retenido durante algunas horas en dependencias policiales

Friday, May 26, 2017

Caen 2 auteros que suman 20 víctimas en la zona Sur

Policías de la Dirección y Prevención de Robo de Vehículos (Diprove) detuvieron a dos auteros, acusados de haber robado accesorios de al menos 20 vehículos en cuatro barrios de la zona Sur.

El director de Diprove regional, Erick Revollo, informó que la Policía hizo el seguimiento correspondiente a los dos detenidos y los identificaron el miércoles en Chasquipampa. "Ambos estaban consumiendo bebidas alcohólicas y cuando ingresaron a su coche los detuvimos.

Encontramos todos los materiales que usan para sacar los accesorios de los vehículos”, explicó.

Ambos operaban con tres cómplices más, quienes ahora están prófugos. Uno de ellos es el dueño de una tienda en la Cancha Zapata, donde llegaban los accesorios robados para revenderlos, hay una mujer que se encargaba de hacer toda la logística de los robos y además fungía como abogada para ayudarles si es que eran detenidos.

Finalmente, la Policía al chofer de un taxi que llevaba a los dos detenidos para que cometan el delito. Asimismo, él era el que "negociaba” con las víctimas la devolución de los accesorios de sus motorizados.

El jefe policial dijo que este grupo delictivo operaba en la zona Sur hace meses y que se movía de barrio en barrio para no ser identificado. No obstante, "recibimos buena información y además con el trabajo de seguimiento de nuestros policías logramos dar con ellos”.

Ayer por la mañana al menos una decena de víctimas llegó hasta Diprove de la zona Sur para reconocer a los dos detenidos y conocer el destino de los accesorios de sus vehículos.

Además, Revollo dijo que hay muchas víctimas más que deben llegar hasta las oficinas policiales para reconocer a los sospechosos y así el Ministerio Público tenga los suficientes elementos para seguir con el caso.

En el primer trimestre de este año el robo de vehículos en la zona Sur disminuyó, mientras que el de accesorios se mantuvo o tendió a subir, según datos proporcionados por Diprove.

Buscan a dueños

Coches Diprove recuperó en los últimos días dos vehículos: una vagoneta azul Toyota y un Ford, los cuales estaban reportados como robados en La Paz y Santa Cruz, respectivamente. El director de esta repartición policial, Erick Revollo, pidió a los propietarios que lleguen a la oficina policial y hagan el trámite para sacarlos. Se conoce que el dueño del Ford es Hugo Áñez Suárez.