Aunque autoridades descartaron la versión de algunos canales de TV de que Apaza habría sido alcanzado por una bala disparada por los guardias del penal, una fuente de Emergencias del Hospital de Clínicas señaló a este medio que el cuerpo “efectivamente tenía una herida de bala cuando llegó, ésa es toda la información que le puedo dar”.
El informe forense no menciona nada del disparo, y sí que tenía una fractura de esternón y luxofracturas en la pierna izquierda.
El intento de fuga fue a la 1:30 de ayer, luego de que el recluso de 47 años asistió el lunes a una audiencia por el caso de narcotráfico del que se lo acusaba.
“Intentó darse a la fuga utilizando una cuerda rústica de aproximadamente 18 metros, fabricada con telas de edredones”, dijo el gobernador de la cárcel, Javier Cáceres. En ese momento, según informó, fue visto por efectivos de la Estación Policial Integral que patrullan por turnos.
“Cuando procedieron con la detención, el saltó de golpe y de inmediato cayó de una altura considerable (12 metros, aproximadamente), del muro del penal que da a la avenida 20 de Octubre. El impacto fue en la acera de la misma calle”, agregó Cáceres.
El jefe policial explicó que en el momento de realizar la detención inicial el reo extrajo un cuchillo “e intentó agredir al conductor y al oficial de servicio”.
Tras la caída, Apaza fue auxiliado y llevado al gabinete médico del penal. “Al cabo de 45 minutos, el encargado de sanidad nos informó de que el interno estaba convulsionando. Inmediatamente fue trasladado al Hospital de Clínicas para su atención médica y allí falleció”, finalizó Cáceres.
Versiones
En la rueda de prensa ofrecida en la mañana, el gobernador aseguró que nadie disparó contra el recluso. La agencia ANF reportó que “una vez en el suelo se resistió y quiso atacar a los uniformados con un cuchillo de cocina, lo que les obligó a usar la fuerza para reducirlo”.
Por la tarde, el director nacional de Régimen Penitenciario, Roberto Tórrez, señaló que los policías dispararon al aire con una escopeta de perdigones, pero “no utilizaron armas letales”.
Tórrez aseveró que al recluso lo esperaba un vehículo sin placas en la avenida 20 de Octubre, cuyo conductor, una vez que Apaza fue detenido, partió raudamente, “e incluso estuvo a punto de atropellar a uno de los efectivos policiales”.
Informó además que Apaza tenía dos cómplices que están castigados en una zona de aislamiento del penal.
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